Arcos: ¿Dónde fue la plata del fútbol chileno?

Arcos: ¿Dónde fue la plata del fútbol chileno?

Cristián Arcos, en su columna para Minuto 90, plantea una interrogante crucial sobre el destino de los millonarios ingresos del fútbol chileno y lo contrasta con el exitoso modelo ecuatoriano.

En medio de la crisis que atraviesa la selección chilena, el reconocido comunicador Cristián Arcos pone el foco en la gestión financiera del balompié nacional. Arcos destaca una aparente contradicción: un considerable aumento en los ingresos versus un estancamiento o retroceso en los resultados deportivos, especialmente si se compara con el progreso de otras selecciones sudamericanas como la de Ecuador.

El aumento exponencial de ingresos en Chile

Arcos detalla cifras reveladoras: "El año 2006 los derechos de televisión del Campeonato Nacional estaban transados aproximadamente en 3,6 millones de dólares a repartir entre 32 equipos. Hoy son 75 millones de dólares a repartir entre los mismos 32 equipos". A esto se suma el incremento en los ingresos por la selección: "El año 2006-2007 los derechos de selección chilena y merchandising generaban cerca de 4 millones de dólares, hoy generan casi 15 millones de dólares pese a la mala campaña". Ante este panorama, la pregunta es inevitable: "¿Qué pasó con toda esa plata? ¿Y cómo se gestionó todo ese dinero?"

El espejo ecuatoriano: un modelo a seguir

Para ilustrar un camino diferente, Arcos presenta el caso de Ecuador. "Hasta el año 2000 no había clasificado a ningún mundial", recuerda. Sin embargo, la selección ecuatoriana logró clasificar a las Copas del Mundo de 2002, 2006, 2014, 2022 y está bien aspectada para el 2026. ¿La clave? Según Arcos, el fútbol ecuatoriano tomó decisiones estratégicas: "Separó la liga de la federación, una se preocupaba del campeonato y otra de la selección".

Además, se implementaron "modelos de gestión de equipos dedicados no solo a ganar títulos, sino que básicamente a [formar] futbolistas". Ejemplos de esto son Liga Deportiva Universitaria de Quito, campeón de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, e Independiente del Valle, que se consolidó ganando la Copa Sudamericana y convirtiéndose en una importante cantera de jugadores. "Entendieron de que había que generar jugadores de fútbol", enfatiza Arcos.

Mientras tanto, el fútbol chileno, desde el 2000, solo ha clasificado a dos mundiales consecutivos, 2010 y 2014, con la recordada "Generación Dorada". La columna de Cristián Arcos invita a la reflexión: ¿Por qué sucede esto en Chile? ¿Quiénes son los responsables? ¿Qué lecciones se pueden extraer del ejemplo ecuatoriano para que el fútbol chileno pueda aspirar nuevamente a la gloria?

Cristián Arcos, en su columna para Minuto 90, plantea una interrogante crucial sobre el destino de los millonarios ingresos del fútbol chileno y lo contrasta con el exitoso modelo ecuatoriano.

En medio de la crisis que atraviesa la selección chilena, el reconocido comunicador Cristián Arcos pone el foco en la gestión financiera del balompié nacional. Arcos destaca una aparente contradicción: un considerable aumento en los ingresos versus un estancamiento o retroceso en los resultados deportivos, especialmente si se compara con el progreso de otras selecciones sudamericanas como la de Ecuador.

El aumento exponencial de ingresos en Chile

Arcos detalla cifras reveladoras: "El año 2006 los derechos de televisión del Campeonato Nacional estaban transados aproximadamente en 3,6 millones de dólares a repartir entre 32 equipos. Hoy son 75 millones de dólares a repartir entre los mismos 32 equipos". A esto se suma el incremento en los ingresos por la selección: "El año 2006-2007 los derechos de selección chilena y merchandising generaban cerca de 4 millones de dólares, hoy generan casi 15 millones de dólares pese a la mala campaña". Ante este panorama, la pregunta es inevitable: "¿Qué pasó con toda esa plata? ¿Y cómo se gestionó todo ese dinero?"

El espejo ecuatoriano: un modelo a seguir

Para ilustrar un camino diferente, Arcos presenta el caso de Ecuador. "Hasta el año 2000 no había clasificado a ningún mundial", recuerda. Sin embargo, la selección ecuatoriana logró clasificar a las Copas del Mundo de 2002, 2006, 2014, 2022 y está bien aspectada para el 2026. ¿La clave? Según Arcos, el fútbol ecuatoriano tomó decisiones estratégicas: "Separó la liga de la federación, una se preocupaba del campeonato y otra de la selección".

Además, se implementaron "modelos de gestión de equipos dedicados no solo a ganar títulos, sino que básicamente a [formar] futbolistas". Ejemplos de esto son Liga Deportiva Universitaria de Quito, campeón de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, e Independiente del Valle, que se consolidó ganando la Copa Sudamericana y convirtiéndose en una importante cantera de jugadores. "Entendieron de que había que generar jugadores de fútbol", enfatiza Arcos.

Mientras tanto, el fútbol chileno, desde el 2000, solo ha clasificado a dos mundiales consecutivos, 2010 y 2014, con la recordada "Generación Dorada". La columna de Cristián Arcos invita a la reflexión: ¿Por qué sucede esto en Chile? ¿Quiénes son los responsables? ¿Qué lecciones se pueden extraer del ejemplo ecuatoriano para que el fútbol chileno pueda aspirar nuevamente a la gloria?

Recomendado

Bicampeones de América: ¿con cuántos de ellos te gustaría jugar?

Al mirar hacia atrás, es inevitable sentir que fuimos testigos de algo irrepetible. La generación dorada del fútbol chileno no solo rompió récords. Nos regaló identidad, carácter y una forma única de competir. Hoy, varios de esos nombres ya no están en las nóminas, pero siguen presentes en la memoria colectiva de los hinchas. Y ante la pregunta que nos plantea Pelotazo: “¿Con cuántos de esos bicampeones de América te gustaría jugar?”, la respuesta tiene más emoción que táctica.

Porque no se trata solo de talento. Se trata de mística. De temperamento. De entender el peso de la camiseta. Y esa camada, la que conquistó las Copas América de 2015 y 2016, lo entendió todo.

Claudio Bravo, con su liderazgo sereno y atajadas imposibles, fue el muro que sostuvo más de una hazaña. Gary Medel, símbolo de garra y entrega, jugaba como si cada partido fuera el último. Arturo Vidal, pura potencia, carácter y despliegue. Charles Aránguiz, el silencioso que hacía jugar a todos. Alexis Sánchez, incansable, impredecible, desequilibrante. Y Eduardo Vargas, el que convirtió goles como si fuera lo más simple del mundo.

¿Con cuántos de ellos te gustaría compartir cancha? ¿A quién dejarías afuera? Preguntas imposibles. Porque fueron un equipo de verdad. Se potenciaban entre sí. Se cubrían las espaldas. Se peleaban y se abrazaban con la misma intensidad.

Hoy, que el fútbol chileno busca reconstruirse, la nostalgia por esos bicampeones se vuelve aún más poderosa. No porque vivamos del pasado, sino porque aún no aparece una generación que nos haga olvidar aquella. Y eso habla de lo grande que fueron.

El legado de los bicampeones no está solo en los títulos. Está en la forma en que nos hicieron sentir. En cómo se enfrentaban sin miedo a gigantes. En cómo hicieron que millones creyeran que sí era posible.

¿Con cuántos de ellos jugarías? Tal vez con todos. Porque juntos, escribieron la página más gloriosa del fútbol chileno.

"Podridos": el malestar del hincha tras el empate con Ecuador

Podrido. Esa es la palabra que, con crudeza, mejor resume el sentir de miles de hinchas en Chile, según Pelotazo.

El público de la Selección Chilena en el Estadio Nacional, tantas veces criticado por su tibieza, ahora se hizo sentir. Los nuevamente tardíos cambios de Ricardo Gareca estaban a la vista de todos los presentes en Ñuñoa, menos para el Tigre.

Y cuando finalmente los hizo, parecía que el resultado, un amargo empate sin goles que nos sigue alejando del Mundial 2026, ya estaba sellado.