Aránguiz sella el clásico de los penales

Aránguiz sella el clásico de los penales

En su columna para Minuto 90, Jorge "Pelotazo" Gómez nos entrega su análisis del Superclásico, un duelo que será recordado como “el clásico de los penales” y que vio a Universidad de Chile romper una racha de 12 años sin poder vencer a Colo Colo como local en el Campeonato Nacional.

La figura indiscutida del partido fue Charles Aránguiz, a quien Pelotazo califica como “el mejor cobrador de penales en la historia del fútbol chileno”. El ‘Príncipe’ no solo anotó los dos tantos desde los doce pasos, sino que también brilló por su entrega: “metiendo, trancando, peleando con el árbitro, así terminó hasta lesionado por trancar una pelota, ovacionado por la gente”. Como una increíble coincidencia, Aránguiz también había anotado en la última victoria de la U como local ante el archirrival en 2013.

En la vereda de Colo Colo, la figura a destacar fue Lucas Cepeda. Según el análisis, el joven atacante “demostró por qué lo quiere River, por qué lo quiere Bolonia”, mostrándose incisivo y peligroso con remates de distancia, uno de los cuales exigió una gran atajada de Gabriel Castellón. Por otro lado, se criticó el desempeño del delantero azul Rodrigo Contreras, quien “sucumbió ante Emiliano Amor, que llevaba dos meses sin jugar”, en una actuación que resalta el gran nivel del defensor albo.

Finalmente, Pelotazo advierte sobre el mediocampo de la U, señalando que la dupla de Lucas Assadi y Javier Altamirano no puede jugar junta en este tipo de partidos, ya que “no corren, no marcan”. A pesar de ello, la victoria se inclinó para los azules, quienes lograron desgastar físicamente a Colo Colo en el segundo tiempo para quedarse con su victoria número 50 ante el ‘Cacique’ en la historia del Campeonato Nacional.

En su columna para Minuto 90, Jorge "Pelotazo" Gómez nos entrega su análisis del Superclásico, un duelo que será recordado como “el clásico de los penales” y que vio a Universidad de Chile romper una racha de 12 años sin poder vencer a Colo Colo como local en el Campeonato Nacional.

La figura indiscutida del partido fue Charles Aránguiz, a quien Pelotazo califica como “el mejor cobrador de penales en la historia del fútbol chileno”. El ‘Príncipe’ no solo anotó los dos tantos desde los doce pasos, sino que también brilló por su entrega: “metiendo, trancando, peleando con el árbitro, así terminó hasta lesionado por trancar una pelota, ovacionado por la gente”. Como una increíble coincidencia, Aránguiz también había anotado en la última victoria de la U como local ante el archirrival en 2013.

En la vereda de Colo Colo, la figura a destacar fue Lucas Cepeda. Según el análisis, el joven atacante “demostró por qué lo quiere River, por qué lo quiere Bolonia”, mostrándose incisivo y peligroso con remates de distancia, uno de los cuales exigió una gran atajada de Gabriel Castellón. Por otro lado, se criticó el desempeño del delantero azul Rodrigo Contreras, quien “sucumbió ante Emiliano Amor, que llevaba dos meses sin jugar”, en una actuación que resalta el gran nivel del defensor albo.

Finalmente, Pelotazo advierte sobre el mediocampo de la U, señalando que la dupla de Lucas Assadi y Javier Altamirano no puede jugar junta en este tipo de partidos, ya que “no corren, no marcan”. A pesar de ello, la victoria se inclinó para los azules, quienes lograron desgastar físicamente a Colo Colo en el segundo tiempo para quedarse con su victoria número 50 ante el ‘Cacique’ en la historia del Campeonato Nacional.

Recomendado

Menos chimuchina, más acción: el mensaje de Beausejour

En momentos en que el fútbol chileno vive una de sus etapas más confusas, con críticas que llegan desde todos los frentes y con resultados que no acompañan, hay voces que prefieren ir directo al grano. Y una de ellas fue la de Jean Beausejour, quien sin pelos en la lengua lanzó un mensaje que resume lo que muchos piensan: menos chimuchina, más acción.

El exseleccionado nacional, referente de la Generación Dorada y actual comentarista, no se quedó en lugares comunes ni frases decorativas. Su diagnóstico fue claro: la Selección Chilena necesita cambios profundos, y los necesita ya. No basta con declaraciones optimistas ni con diagnósticos repetidos. Se necesita valentía. Se necesita hacer ajustes reales en nombres, esquemas y mentalidades.

La crítica apunta a un problema estructural: se ha hablado demasiado, se ha polemizado hasta el cansancio, pero el rendimiento en cancha no ha mejorado. Y eso, a juicio de muchos, solo se revierte con decisiones difíciles. Dejar de pensar en el pasado glorioso y enfrentar el presente con la crudeza que merece.

El mensaje cala hondo porque viene de alguien que lo vivió desde dentro. Beausejour no habla desde la tribuna, habla desde la experiencia. Desde los vestuarios donde se ganaron Copas América. Desde las derrotas que dolieron y las victorias que unieron a todo un país. Por eso sus palabras tienen peso.

El público también lo siente. La hinchada está cansada de excusas, de discursos vacíos. Quiere ver respuestas en la cancha. Quiere volver a creer.

Y para eso, tal como dijo Bose, hay que cortar con la chimuchina. Es tiempo de mirar al frente, tomar decisiones valientes y volver a construir desde el juego.

Porque si algo le falta hoy a la Roja, no es pasión. Es claridad. Y mucha, mucha acción.

Militante o espectador: las dos caras del hincha

¿Qué significa ser hincha en tiempos donde el fútbol es cada vez más espectáculo y menos ritual? Esa es la pregunta que, sin querer, se ha instalado con fuerza entre quienes viven la pasión por sus colores. Y la respuesta, como siempre, divide. Esta es la nueva columna de Grace Lazcano,

Por un lado, están los militantes. Esos que no se pierden un solo partido. Que viajan kilómetros por ver a su equipo. Que no solo compran la camiseta, sino que la defienden con el alma. Son los que siguen alentando en la mala, los que arman banderas, los que transforman el estadio en un templo.

Del otro, los espectadores. Los que disfrutan del fútbol, pero a distancia. Que analizan, que critican, que celebran, pero desde la comodidad del sillón. Son hinchas también, pero su vínculo es menos visceral, más racional. Más de highlights que de noventa minutos en el tablón.

En Chile, ambas posturas conviven, a veces con tensión, otras con respeto. Pero lo cierto es que ambas formas de vivir el fútbol tienen valor. Porque al final del día, todos vibran con el gol, todos sufren con la derrota, todos sueñan con la gloria.

Lo importante es no olvidar que el fútbol no es solo lo que pasa en la cancha. Es identidad, es pertenencia, es memoria colectiva. Y ahí, tanto el militante como el espectador tienen su espacio.

Quizás el desafío está en no juzgar al otro, sino en entender que el amor por el fútbol se manifiesta de múltiples maneras. Algunas más ruidosas, otras más silenciosas. Pero todas auténticas.

Ser hincha es un acto de fe. Y como toda fe, se vive a su manera.