Cumple 81 años: un homenaje a Nelson Acosta

Cumple 81 años: un homenaje a Nelson Acosta

En una nueva columna para Minuto 90, Grace Lazcano rinde un merecido homenaje a Nelson Bonifacio Acosta, el legendario entrenador que este 12 de junio celebra 81 años de vida. A pesar de atravesar un momento complicado de salud, la figura del "Pelao" Acosta, uruguayo de nacimiento pero chileno de corazón, es recordada con cariño y admiración por su invaluable aporte al fútbol nacional.

Lazcano destaca a Acosta como, posiblemente, "el DT más infravalorado en la historia de Chile". Su legado imborrable incluye el retorno de la Selección Chilena a un Mundial después de 16 años, clasificando a Francia 98 con la icónica dupla de Iván Zamorano y Marcelo Salas como estandartes, y alcanzando los octavos de final en dicha cita planetaria. A esto se suma la histórica medalla de bronce conseguida en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

La trayectoria de Don Nelson comenzó como jugador en clubes como Everton, O'Higgins y Peñarol, para luego brillar como entrenador, cosechando títulos con Unión Española, Cobreloa y Everton. Su ojo clínico para el talento joven es innegable: hizo debutar en Cobreloa a un joven Alexis Sánchez de 16 años el 12 de febrero de 2005, y también confió en Claudio Bravo y Arturo Vidal para sus estrenos en La Roja. Con 94 partidos dirigidos en la selección absoluta, Acosta sigue siendo el técnico con más encuentros y más victorias oficiales en la historia de Chile.

Hoy, mientras enfrenta una avanzada enfermedad de Alzheimer y un delicado estado de salud, el "Pelao" Acosta cumple 81 años. Grace Lazcano subraya la paradoja de que este apasionado entrenador, cuyos gritos al borde de la cancha y logros hicieron historia, aún no haya recibido el homenaje que merece.

Aguante Don Nelson.

En una nueva columna para Minuto 90, Grace Lazcano rinde un merecido homenaje a Nelson Bonifacio Acosta, el legendario entrenador que este 12 de junio celebra 81 años de vida. A pesar de atravesar un momento complicado de salud, la figura del "Pelao" Acosta, uruguayo de nacimiento pero chileno de corazón, es recordada con cariño y admiración por su invaluable aporte al fútbol nacional.

Lazcano destaca a Acosta como, posiblemente, "el DT más infravalorado en la historia de Chile". Su legado imborrable incluye el retorno de la Selección Chilena a un Mundial después de 16 años, clasificando a Francia 98 con la icónica dupla de Iván Zamorano y Marcelo Salas como estandartes, y alcanzando los octavos de final en dicha cita planetaria. A esto se suma la histórica medalla de bronce conseguida en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

La trayectoria de Don Nelson comenzó como jugador en clubes como Everton, O'Higgins y Peñarol, para luego brillar como entrenador, cosechando títulos con Unión Española, Cobreloa y Everton. Su ojo clínico para el talento joven es innegable: hizo debutar en Cobreloa a un joven Alexis Sánchez de 16 años el 12 de febrero de 2005, y también confió en Claudio Bravo y Arturo Vidal para sus estrenos en La Roja. Con 94 partidos dirigidos en la selección absoluta, Acosta sigue siendo el técnico con más encuentros y más victorias oficiales en la historia de Chile.

Hoy, mientras enfrenta una avanzada enfermedad de Alzheimer y un delicado estado de salud, el "Pelao" Acosta cumple 81 años. Grace Lazcano subraya la paradoja de que este apasionado entrenador, cuyos gritos al borde de la cancha y logros hicieron historia, aún no haya recibido el homenaje que merece.

Aguante Don Nelson.

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Hay plantel: la banca de lujo que ilusiona a la Roja

La Selección Chilena se prepara para su próximo desafío con una certeza que se repite cada vez más en la conversación futbolera nacional: hay plantel. Atrás quedaron los años en que una baja en la oncena titular era sinónimo de preocupación. Hoy, la banca de suplentes también promete.

Lo dijo Jean Beausejour, lo comentan los medios, lo perciben los hinchas. La Roja tiene fondo de armario, y eso en torneos exigentes como la Copa América puede marcar la diferencia. Ya no se trata solo de once nombres que entran a la cancha. Se trata de un grupo amplio, competitivo, con variantes y perfiles distintos.

Basta mirar las alternativas. Jugadores que en otros tiempos eran fijos en la titular hoy esperan su oportunidad con humildad y hambre. Jóvenes que vienen empujando fuerte, experimentados con rodaje internacional, especialistas en roles clave. Todos con una misma misión: sumar cuando les toque.

Esta profundidad de plantel permite soñar con rotaciones sin perder nivel, con estrategias flexibles, con la capacidad de adaptarse a distintos rivales. Pero también es una señal del trabajo serio que se viene haciendo en la interna. Gareca ha logrado algo que parecía perdido: armar un equipo con competencia interna sana, sin egos desbordados y con roles bien definidos.

Chile no solo tiene una generación nueva en crecimiento. También tiene nombres consolidados, y sobre todo, un cuerpo técnico que cree en el colectivo por sobre las individualidades.

El torneo está a la vuelta de la esquina. Y si bien los partidos se ganan en la cancha, contar con una banca fuerte es una ventaja táctica, emocional y estratégica.

Hay plantel. Y con eso, hay motivos para ilusionarse.

Hay que cuidar el fútbol: el llamado de quienes aman este juego

Por estos días, donde la polémica, la desinformación y los intereses cruzados parecen tomar protagonismo en el fútbol chileno, una frase vuelve a tomar fuerza: hay que cuidar el fútbol. No se trata de una consigna vacía, sino de un llamado urgente desde dentro del mismo deporte.

Porque el fútbol no solo se juega en la cancha. Se juega en los pasillos de los clubes, en las oficinas de los dirigentes, en las decisiones de los árbitros y en el relato de los medios. Se juega también en la relación con los hinchas, en la credibilidad del torneo, en el respeto por los valores que le dieron sentido a este juego desde sus inicios.

La reflexión es clara: si no se protege el espíritu del fútbol, lo demás pierde valor. Si se privilegia la conveniencia por sobre la justicia deportiva, si se manipula el reglamento según la camiseta, si se debilita la transparencia institucional, el espectáculo termina vaciándose.

Y por eso, figuras del entorno futbolero —jugadores, entrenadores, periodistas— han levantado la voz. No desde la polémica gratuita, sino desde la preocupación real. Porque saben que cuando el fútbol se mancha, pierde su conexión con la gente. Y sin esa conexión, no queda nada.

Cuidar el fútbol es respetar al hincha. Es no banalizar las reglas. Es formar con ética. Es mirar a largo plazo. Es exigir lo mismo a todos. Es entender que detrás de cada partido hay historia, hay esfuerzo, hay comunidad.

Hoy, más que nunca, esa frase debe dejar de ser un eslogan y convertirse en acción. Porque cuidar el fútbol es cuidarnos a todos. A los que jugamos, a los que relatamos, a los que soñamos.

Y si aún hay tiempo, cuidémoslo. Antes de que sea tarde.