El mix de Lucho Mena para la Copa América

El mix de Lucho Mena para la Copa América

A solo una semana de su debut en la Copa América Femenina en Quito, la Roja se prepara para enfrentar a Perú el próximo 12 de julio. En su columna para Minuto 90, Grace Lazcano analiza las claves del equipo dirigido por Luis Mena, destacando la mezcla entre un necesario recambio generacional y la vigencia de sus referentes de siempre.

Desde que asumió la banca de la Selección Chilena, la gran misión de Luis Mena fue liderar un proceso de renovación. Y las cifras lo respaldan: el DT ostenta más de un 60% de rendimiento, un proceso que incluye la medalla de plata en los Juegos Panamericanos. Para esta Copa América, el recambio es evidente, con 12 jugadoras nuevas en la nómina en comparación al último torneo continental de 2022.

Este nuevo aire se refleja en nombres como el de la portera Antonia Canales (22), quien milita en España, además de Michelle Acevedo y Claudia Salfate, quienes se han ganado un lugar en el equipo. En el mediocampo, Yastin Jiménez se ha consolidado junto a las experimentadas Karen Araya, Paloma López y Yanara Aedo. La delantera también muestra novedades con jóvenes como Isidora Pardo (17) y Pamela Cabezas (17), además del esperado regreso de Sonya Keefe, quien llega como goleadora del ascenso español tras no ser considerada en 2022.

Según Lazcano, el mayor acierto de Mena ha sido comprender que la experiencia de jugadoras como Camila Sáez y Karen Araya sigue siendo fundamental, no solo por su jerarquía, sino por su calidad vigente. Con este equilibrio, La Roja se alista para su estreno contra Perú, en una cobertura que Minuto 90 realizará desde Quito. Y tú, ¿cómo crees que le irá a Chile en la Copa América?

A solo una semana de su debut en la Copa América Femenina en Quito, la Roja se prepara para enfrentar a Perú el próximo 12 de julio. En su columna para Minuto 90, Grace Lazcano analiza las claves del equipo dirigido por Luis Mena, destacando la mezcla entre un necesario recambio generacional y la vigencia de sus referentes de siempre.

Desde que asumió la banca de la Selección Chilena, la gran misión de Luis Mena fue liderar un proceso de renovación. Y las cifras lo respaldan: el DT ostenta más de un 60% de rendimiento, un proceso que incluye la medalla de plata en los Juegos Panamericanos. Para esta Copa América, el recambio es evidente, con 12 jugadoras nuevas en la nómina en comparación al último torneo continental de 2022.

Este nuevo aire se refleja en nombres como el de la portera Antonia Canales (22), quien milita en España, además de Michelle Acevedo y Claudia Salfate, quienes se han ganado un lugar en el equipo. En el mediocampo, Yastin Jiménez se ha consolidado junto a las experimentadas Karen Araya, Paloma López y Yanara Aedo. La delantera también muestra novedades con jóvenes como Isidora Pardo (17) y Pamela Cabezas (17), además del esperado regreso de Sonya Keefe, quien llega como goleadora del ascenso español tras no ser considerada en 2022.

Según Lazcano, el mayor acierto de Mena ha sido comprender que la experiencia de jugadoras como Camila Sáez y Karen Araya sigue siendo fundamental, no solo por su jerarquía, sino por su calidad vigente. Con este equilibrio, La Roja se alista para su estreno contra Perú, en una cobertura que Minuto 90 realizará desde Quito. Y tú, ¿cómo crees que le irá a Chile en la Copa América?

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Beausejour y la revancha personal que se celebra en silencio

Hay momentos en la carrera de un futbolista que no aparecen en los titulares, pero que lo cambian todo. Jean Beausejour vivió uno de esos instantes cuando, en plena concentración con la Selección Chilena, se enteró de que finalmente iba a ser titular. No era un partido cualquiera, no era una alineación más. Era la confirmación de que el trabajo, muchas veces silencioso y fuera de foco, finalmente había rendido frutos.

“Yo le había dicho a un par de compañeros que iba a jugar”, confesó tiempo después. Pero su reacción no fue de euforia ni de alegría desbordada. Fue de determinación. “No me vengan a abrazar ahora”, soltó. Porque Beausejour sabía que el fútbol está lleno de momentos en que se aplaude tarde, cuando la convicción ya viene de antes.

El lateral izquierdo, símbolo de la Generación Dorada, siempre tuvo una relación especial con la Roja. Con dos Mundiales encima, títulos con la camiseta de Chile y una carrera forjada con esfuerzo, su recorrido ha sido más de constancia que de flashes. Y en ese partido, cuando todos esperaban a otro, él demostró que todavía estaba para competir al más alto nivel.

Ese “no me vengan a abrazar ahora” no fue un desprecio. Fue una sentencia. Un mensaje para quienes dudan, para quienes aplauden solo cuando el éxito ya es evidente. Porque Beausejour nunca necesitó aprobación externa para rendir. Su motivación venía de adentro, de ese fuego que arde en los verdaderos profesionales.

En tiempos donde las carreras se construyen a golpe de viralizaciones y marketing, Beausejour nos recuerda que el fútbol sigue premiando a los que no bajan los brazos. A los que se preparan cuando nadie los ve. A los que hablan menos y corren más.

Y en silencio, como tantas veces, volvió a ganarse el respeto de todos.

Bicampeones de América: ¿con cuántos de ellos te gustaría jugar?

Al mirar hacia atrás, es inevitable sentir que fuimos testigos de algo irrepetible. La generación dorada del fútbol chileno no solo rompió récords. Nos regaló identidad, carácter y una forma única de competir. Hoy, varios de esos nombres ya no están en las nóminas, pero siguen presentes en la memoria colectiva de los hinchas. Y ante la pregunta que nos plantea Pelotazo: “¿Con cuántos de esos bicampeones de América te gustaría jugar?”, la respuesta tiene más emoción que táctica.

Porque no se trata solo de talento. Se trata de mística. De temperamento. De entender el peso de la camiseta. Y esa camada, la que conquistó las Copas América de 2015 y 2016, lo entendió todo.

Claudio Bravo, con su liderazgo sereno y atajadas imposibles, fue el muro que sostuvo más de una hazaña. Gary Medel, símbolo de garra y entrega, jugaba como si cada partido fuera el último. Arturo Vidal, pura potencia, carácter y despliegue. Charles Aránguiz, el silencioso que hacía jugar a todos. Alexis Sánchez, incansable, impredecible, desequilibrante. Y Eduardo Vargas, el que convirtió goles como si fuera lo más simple del mundo.

¿Con cuántos de ellos te gustaría compartir cancha? ¿A quién dejarías afuera? Preguntas imposibles. Porque fueron un equipo de verdad. Se potenciaban entre sí. Se cubrían las espaldas. Se peleaban y se abrazaban con la misma intensidad.

Hoy, que el fútbol chileno busca reconstruirse, la nostalgia por esos bicampeones se vuelve aún más poderosa. No porque vivamos del pasado, sino porque aún no aparece una generación que nos haga olvidar aquella. Y eso habla de lo grande que fueron.

El legado de los bicampeones no está solo en los títulos. Está en la forma en que nos hicieron sentir. En cómo se enfrentaban sin miedo a gigantes. En cómo hicieron que millones creyeran que sí era posible.

¿Con cuántos de ellos jugarías? Tal vez con todos. Porque juntos, escribieron la página más gloriosa del fútbol chileno.